
Y no sé qué me ocurre, pero llego a este punto por enésima vez en mi vida.
Acumulación de tareas. Muchas tareas. Y lo peor, o lo mejor según se mire, es que no son impuestas, sino opción personal.
¿Habrase visto semejante falta de sensatez? Y es que me cuesta aprender a no querer aprender tanto.
Que luego no sé qué pasa que me despisto y se me juntan las fechas...Porque además de aprender, quiero disfrutar de otras cosas más triviales y que me exigen menos esfuerzo pero tiempo también, y además tengo la obligación de trabajar para vivir (como casi todo el mundo), y tengo que perder tiempo también sin hacer nada (algo que también considero indispensable), y tengo que disfrutar de mi pareja, y tengo que intentar mantenerme al día (aseada, peinada, depilada, hidratada...), y me gustaría además viajar más...Pues me falta tiempo.
Lo bueno es que al final todo sale adelante. De mejor o peor manera, pero nunca llega a ser catastrófico.
Espero que esta vez sea igual. Y dentro de un mes ya esté más relajada.
A esperar venir nuevo ataque de acumulación de tareas. Porque siempre llega, más tarde o más temprano, la misma situación. Es mi destino.
Y realmente, en el fondo, me alegro de estar tan activa y de poder hacer tantas cosas.
Soy así.
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